viernes 2 de septiembre de 2011

Revelan el experimento científico que jamás debió ocurrir

A mediados de los años 40, el gobierno de los Estados Unidos experimentó con gente de Guatemala, la cura de enfermedades sexuales; sin embargo, le resultado fue negativo y hoy sale a la luz.




Un tema candente se ha destapado en las últimas horas en territorio guatemalteco, ya que el gobierno de aquel país exige una disculpa pública por parte del gobierno de los Estados Unidos, por los abusos cometidos en contra de su población, en los años 40. Resulta ser que entre 1946 y 1948, varios científicos y médicos estadounidenses, encabezados por el doctor John Charles Cutler, se trasladaron al país centroamericano con la intención de comprobar la reacción y eficacia de ciertos medicamentos creados para el combate de algunas enfermedades venéreas.
Para poder llevar a cabo esta investigación, como indica laprensagrafica.com, reclutaron a más de cinco mil personas, entre ellos presos, huérfanos, enfermos mentales, indígenas, soldados, niños y prostitutas con sífilis o gonorrea, quienes fueron utilizadas para contagiar con estas enfermedades al resto del colectivo.
    
Algunas personas fueron contagiadas con aquellas enfermedades de transmisión sexual de manera directa, a otros, los científicos llevaron a cabo cultivos de la bacteria para inyectarlos a los demás.
Lo terrorífico del asunto es que estos actos se llevaron a cabo sin previo consentimiento por parte de las personas utilizadas para la investigación y posteriormente, a nadie se le dio la atención médica requerida y necesaria.
Durante años, este acto inhumano se mantuvo en secreto. Todo salió a la luz cuando Susan Reverby, profesora de historia de la medicina del Wellesley College, se topó con algunos archivos del doctor Cutler, en donde se describía el procedimiento llevado a cabo en territorio guatemalteco, así como en Alabama, en donde se realizó un experimento similar con afroamericanos.
Fue en 2010 cuando el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y otros personajes de la política de aquel país pidieron una disculpa pública al gobierno y ciudadanos guatemaltecos por la atrocidad cometida en el pasado por sus compatriotas, así lo señala clarin.com.
Algunas historias de sobrevivientes también emergieron a la luz, como la de Marta Orellana (en la foto), quien con tan sólo 10 años fue contagiada con sífilis, así como la de los campesinos Federico Ramos Meza y Manuel Gudiel, que en aquellas épocas formaban parte del servicio militar y que sin saberlo, fueron reclutados para dicho experimento.
Un año después, las investigaciones sobre el tema continúan y hoy, como informa el sitio de la BBC, se sabe que por lo menos, 83 personas murieron a causa de este hecho y se espera que los familiares de las víctimas emprendan acciones legales.